viernes, 1 de mayo de 2026

The Black Crowes versión negocio

Las peleas entre los dos hermanos culminaron en la reconciliación por dinero previo fracaso estrepitoso de sus carreras en solitario. Cuando decidieron volver, expulsaron a los demás miembros de la banda para reemplazarlos por músicos contratados. No es que Steve Gorman, batería, vendiese montones de tickets, pero escribió un gran libro poniéndolos a parir e hizo que ningún fan con pedigree quisiese ver la super gira celebratoria de la otrora banda preeminente de su época. De la que no hace tanto tiempo, o sí, pero somos tan viejos como rencorosos y difíciles. Dotados de un infinito que no es un junco, sino una nota sostenida intensamente. Y que solo seguimos a quien otorgamos la dignidad de tocarla. 

Por ello, el interés por los discos posteriores a la reunión, dos hasta el momento, era reducido. El primero, lo había clasificado antes de salir entre lo más innecesario de aquella temporada. El problema fue que lo escuché y me encantó. En fin, otra vez será, seguro que el siguiente sí es malo... Pues aquí está, haciéndome mover los pies. Ambos con una sombra altísima de autoplagio, pero con un aroma a rock n roll que tiene tan poco de auténtico como tanto de bien tocado. Oficio. Solo queremos oficio, que nos recuerde cómo era el mundo antes de la extinción de la materia.  

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