domingo, 19 de abril de 2026

Huida

Anteayer se me escapó un verso. Se escurrió entre el calor y la alergia, entre mirar a los lados y conjugar las gafas de sol no graduadas protectoras con la acuciante miopía que me ayuda a ignorar el mundo. No puedo decir si el verso era bueno o malo, solo confirmar que era un verso que desafiaba la sequía. Mi sequía. La completa ausencia de palabras, pensamientos y hechos y ganas. Por no tener, también las ganas de morir se han ido. La espera interminable que la sustituye hace lo que se le presupone. Espera sin objeto. Espera sin sujeto. Espera sin proceso, que solo conserva el nombre. El nombre y la inercia. 

En la cruel fantasía de estos irreales años. 

martes, 14 de abril de 2026

Enigmas

Mi cerebro está hecho de enigmas que lo propulsan y que, una vez resuelvo, estoy poco interesado en comunicar. La respuesta se va apagando tras llegar a ella, hasta desaparecer. Hasta que, después de estar en su interior durante semanas, se asienta trivial. 

Quizá lo trivial son también los enigmas. Quizá lo trivial es existir.  

El fin es cada día

Bint Jbeil nos convoca a su reiterada batalla. Cuando todas las causas están remuneradas, resulta sencillo identificar las que no lo están. No las ves. Pasan invisibles frente a la audiencia embriagada de las que sí. A favor de lo bueno y en contra de lo malo. A favor de la vida y en contra de la muerte. Odres posmodernos viejos. Para condenar al Imam Hussein que nos conduce a la capital de la resistencia. Arrasada. 

Allí yacemos. El fin es cada día.