viernes, 8 de mayo de 2026

Nostalgia errática

Tenemos nostalgia de los noventa, donde toda manifestación cultural en la que participábamos decía que era una época horrorosa, nihilista y sin perspectiva. Sin duda, los buenos tiempos que tanto nos dieron. Toda generación va improvisando su camino, la que no tuvo camino lo hace erráticamente.

jueves, 7 de mayo de 2026

La desaparición del metal gótico

Desapareció el metal gótico en el más absoluto silencio, como se fueron por el desagüe los chupitos de absenta del Phobia, como se demolieron las paredes por las que se encaramaban los creyentes nocturnos de la marcesibilidad del alma. 

La señora que vive enfrente canta a voz en grito mientras cocina. Unas horas después, increpará a los turistas que molestan. Turistas que ahora me molestan a mí, haciendo saltar la alarma del alojamiento al no introducir bien el código. 

Este ruido cotidiano se filtra para no causar tristeza. El metal gótico buscaba precisamente causar tristeza. Tristeza movilizadora y bailable. 

Se fue el metal gótico y no nos enteramos. La oscuridad se volvió demasiado aterradora como para jugar con ella.  

martes, 5 de mayo de 2026

Es primavera

Es primavera y los discos de Van Halen empiezan a querer salir de la funda y entrar en el reproductor. 

Capitalismo de decrecimiento

De todos los inventos de las ascendientes y descendientes clases dominantes por asentarse o perpetuarse, seguramente con dificultad encontremos otro más ridículo. Se impuso sin ninguna resistencia. 

Modelos de Estado

A veces pienso que el Estado Español no tiene que ser un Estado social, porque solo conseguirá ser una estafa. 

viernes, 1 de mayo de 2026

The Black Crowes versión negocio

Las peleas entre los dos hermanos culminaron en la reconciliación por dinero previo fracaso estrepitoso de sus carreras en solitario. Cuando decidieron volver, expulsaron a los demás miembros de la banda para reemplazarlos por músicos contratados. No es que Steve Gorman, batería, vendiese montones de tickets, pero escribió un gran libro poniéndolos a parir e hizo que ningún fan con pedigree quisiese ver la super gira celebratoria de la otrora banda preeminente de su época. De la que no hace tanto tiempo, o sí, pero somos tan viejos como rencorosos y difíciles. Dotados de un infinito que no es un junco, sino una nota sostenida intensamente. Y que solo seguimos a quien otorgamos la dignidad de tocarla. 

Por ello, el interés por los discos posteriores a la reunión, dos hasta el momento, era reducido. El primero, lo había clasificado antes de salir entre lo más innecesario de aquella temporada. El problema fue que lo escuché y me encantó. En fin, otra vez será, seguro que el siguiente sí es malo... Pues aquí está, haciéndome mover los pies. Ambos con una sombra altísima de autoplagio, pero con un aroma a rock n roll que tiene tan poco de auténtico como tanto de bien tocado. Oficio. Solo queremos oficio, que nos recuerde cómo eran las cosas antes de la extinción de la materia.